Se acerca la Semana Santa. En Sevilla es un momento importante, pero curiosamente, no hace falta sentir mucho entusiasmo por la figura de Cristo para ser el más capillita.

Diría que no entiendo cómo hay gente que hace estación de penitencia, sale de nazareno o se mete de costalero debajo de una escultura que representa a la Virgen María, adornada hasta arriba de oro, plata y vestida como una reina, y ni siquiera son cristianos. La de palos que le atizan a la iglesia por sus “riquezas”, pero a su virgen que no le quiten el manto. No alcanzo bien a entender a aquellos para los que Cristo ni siquiera existió, pero lloran por sacar su figura a la calle.

Y diría que no lo entiendo, pero en realidad sí que lo hago. Es la hipocresía sevillana. La Semana Santa dejó de ser santa cuando empezamos a celebrarla como una fiesta social, en la que nos ponemos nuestros tacones, nuestra minifalda, nos pintamos como retablos del Prado y nos echamos a la calle a ver (o a que nos vean). Nunca antes en la Historia, la ejecución de un hombre que significa tan poco para tantísima gente (gente que incongruentemente, por sus figuras se echa a la calle), fue celebrada hasta el punto de que hasta cuatro días después no vuelve a ser jornada laborable. Y en un país aconfesional… Aunque ningún ateo vaya a poner el grito en el cielo por ello, lo hago yo, un cristiano. Lo digo y lo mantengo: igual que la iglesia la deben mantener únicamente los cristianos, no es lógico que sus fiestas las guarden también los que no son cristianos. Es una incongruencia bastante cómoda para muchos, y que por eso mismo tardará en cambiarse. Pero es lo que hay. Esta sociedad sevillana en la que vivimos ha convertido una celebración religiosa en un acto de folclore y fiesta. Pero ojo, que a nadie se le olvide que debajo de toda la pompa, esto sigue siendo religión. Y vale, también hay arte, y es bonito ver los pasos con la música que les tocan, pero no deja de parecerme macabro y sacrílego que pongan a bailar al compás de la música a una escultura de madera que representa una brutal ejecución. Y mientras, gente haciendo botellona con sus lotes en la entrada a la calle Betis, esperando con su copa en la mano porque quieren ver pasar la Esperanza por el puente de Triana; chavalillos que lloran viendo pasar al Cristo de los gitanos y luego ven a un gitano y se mofan hasta que les explota la vesícula biliar. Folclore. En Sevilla somos los más sentíos del mundo, los que tenemos el pecho más lleno de golpes con la forma de nuestro puño, aunque lo que haya que sentir, en realidad nos lo pasemos por el forro de los cojones. Porque yo soy ateo pero a mi Macarena que nadie la toque.

Pero si eso lo entiendo a duras penas, los cristianos que discuten e incluso argumentan que un cristo o una virgen es mejor que otra… O como he oído hoy mismo: que la Esperanza de Triana es una virgen para catetos y no debería procesionar en la carrera oficial… Que haya rivalidad en el fútbol lo celebro; que haya rivalidad en política apenas puedo entenderlo; pero que haya rivalidad en esto, me parece realmente surrealista. Porque para los que no sean de Sevilla, les comento que hay gente (y no poca) que fieles a su Macarena, no pueden ni ver a la Esperanza sin que les den arcadas. Y viceversa. Y todas ellas advocaciones de la misma persona. Vergüenza no, lo siguiente.

¿Cómo puedes venerar a una figura de madera que en el caso de los cristianos católicos representa a tu dios, hasta el punto de decir que uno es mejor que otro? Vamos a ver, ¡que eres cristiano! ¡que se supone que sabes que todas representan al mismo señor y a la misma señora!

Pues nada, en Sevilla, el supuesto monoteísmo cristiano ya no sólo es politeísmo eufemizado como trinitarismo católico, sino directamente politeísmo idólatra. Piénsalo un momento. Son ídolos, ídolos falsos (porque son muchos distintos y no pueden ser todos el verdadero) y a muchos ni siquiera les resulta que choque con las creencias que profesan; tal vez porque esas creencias no son asimiladas sino simplemente aprendidas en el sentido menos didáctico de la palabra: memorizadas y repetidas como autómatas. En Sevilla nos movemos  más por tradición social que por sentimiento personal real. Y la tradición dice que salgas de nazareno, que está guay. Y si no eres de ninguna hermandad no pasa nada, la madrugá te la pasas callejeando con los colegas para verlas a todas. Y luego unos churros.

Pues si Jesús, el que murió crucificado en tiempos de Poncio Pilato, levantase la cabeza y viera que la máxima autoridad de la iglesia que lleva su nombre se viste de gala como lo hacía su verdugo; que en la celebración del aniversario de su muerte se sacan a la calle imágenes de su ejecución; y que a su madre, esposa de un carpintero, la visten como reina mientras le gritan “¡guapa!”… No quiero imaginar las cosas que saldrían por su boca.

A mí personalmente ninguna procesión me dice nada. Si las sacan a la calle me alegro por el que le guste, pero a mí me da igual; para mí no es eso lo importante de la semana santa. Que se te mueven cosas por dentro con las velas, el incienso, el ambiente, el dramatismo de la escena y la música que lo acompaña todo… pues sí, a veces. El conjunto es bonito, precioso… Y si encima eres cristiano y lo que se representa te llega, mejor aún; pero no confundas churras con merinas, menos palmadas en el pecho y más congruencia.

Es mi opinión y así la reflejo.

  1. #1 por AIRON el 31 marzo, 2012 - 11:58

    Respetando tu opinión y compartiendo parte de tu discurso (en especial lo de las rivalidades absurdas), entiendo más que le guste a cualquier persona no religiosa por la espectacularidad: esculturas en movimiento, música, olores, luz…(arte en definitiva), que a los propios cristianos, puesto que si nos atenemos a la Biblia, no se deberían adorar estas imágenes.

    Viéndolo desde un prisma neutral, la hipocresía puede existir por ambas partes, o simplemente no existir, si es que el sentido que tiene para unos es diferente para los otros y son igualmente válidos. Me explico: cuando vas a un país extranjero y visitas una sinagoga, una mezquita, etc., tú lo haces porque son edificios de una arquitectura bella y/o con una gran historia detrás. Por la regla de tres que comentas, no deberías de poder ni entrar, si no profesas esa religión. Esto es aplicable a multitud de campos diferentes y creo que el respeto es la clave.

    Además desde el momento en que la calle es de todos y se sacan las imágenes a ella, pues estás dado a estas múltiples interpretaciones que a cada uno le aportan lo que considere. Pensar que sólo estas fiestas “religiosas” (que taparon antiguas fiestas de celebración de la primavera o de antiguos dioses) que transcurren por la calle y por tanto afectan también a aquellos que no las quieren (ruídos, cortes de tráfico, suciedad…), sean sólo para cristianos (pero que no respetan la propia Biblia) no me parece lo más justo ni adecuado.

    Saludos.

    • #2 por ktulu el 31 marzo, 2012 - 17:42

      tienes razón AIRON, con lo de las fiestas cristianas sólo para cristianos tal vez es que no he usado las mejores palabras. me refiero a que últimamente se viene criticando mucho el “poder” o la “presencia” (no sabría como llamarlo) de la iglesia en la sociedad existiendo una aconfesionalidad del estado. entonces cuando parece que es la iglesia la que se beneficia de esa posición, se le dan palos hasta hartarse. en cambio, cuando el beneficiado es cualquier otra persona (como en el caso de las fiestas religiosas que para los ateos significan día libre remunerado) no se dice nada. no tiene nada que ver con poder entrar en mezquitas, iglesias o sinagogas. pero tal vez me ha pasado como me suele pasar, que he mezclado churras con merinas.

  2. #3 por Rodolfo Plata el 2 abril, 2012 - 12:22

    LA SEMANA SANTA ES TIEMPO DE RECOGIMIENTO, MEDITACIÓN, EJERCICIOS ESPIRITUALES Y RECTIFICACIÓN. La paideia griega tenía como propósito educar a la juventud en la virtud (desarrollo de la espiritualidad), la sabiduría (cuidado de la verdad, estudiando la física, la lógica y la axiología), y el cultivo de sí (mediante la práctica continua de ejercicios físicos y espirituales, a efecto de prevenir y curar las enfermedades del cuerpo y el alma); la oratoria y la retórica para intervenir en la administración y gobierno de las polis, a efecto de alcanzar la sociedad perfecta. El educador, utilizando el discurso filosófico y la discusión de casos y ejemplos prácticos, más que informar trataba de inducir transformaciones buenas y convenientes para si mismo y la sociedad, motivando a los jóvenes a practicar las virtudes opuestas a los defectos encontrados en el fondo del alma, a efecto de adquirir el perfil de humanidad perfecta (cero defectos) __La vida, ejemplo y enseñanzas de Cristo, hace objetiva lo que es la vida en el bien y la verdad, e ilustra lo que es la trascendencia humana y como alcanzarla. Y por su autentico valor pedagógico, el apóstol Felipe introdujo en los ejercicios espirituales la paideia de Cristo (posteriormente enriquecida por San Basilio, San Gregorio, San Agustín y San Clemente de Alejandría, con el pensamiento de los filósofos greco romanos: Aristóteles, Cicerón, Diógenes, Isócrates, Platón, Séneca, Sócrates, Marco Aurelio,,,), a fin de alcanzar la trascendencia humana (patente en Cristo) y la sociedad perfecta (Reino de Dios), (Pierre Hadot: Ejercicios Espirituales y Filosofía Antigua. Editorial Siruela). Meta que no se ha logrado debido a que la mitología del Antiguo Testamento, al apartar la fe de la razón, castra mentalmente a sus seguidores extraviándolos hacia la ecumene abrahámica que conduce al precipicio de la perdición eterna (muerte espiritual)__ Es tiempo de rectificar retomando la paideia griega de Cristo, separando de nuestra fe el Antiguo Testamento y su teología fantástica que han impedido a los pueblos cristianos alcanzar la supra humanidad.
    http://es.scribd.com/doc/73578720/CRITICA-A-LA-CRISTOLOGIA-DE-SAN-PABLO

  3. #4 por xemirra el 28 mayo, 2012 - 21:31

    Y mientras los curas pasan la cesta… y a río revuelto, ganancia de pescadores. Que ingenuidad, la hostia…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: