El negocio de la salvación

http://www.publico.es/espana/360209/un-pueblo-de-32-vecinos-planta-cara-a-la-iglesia

La noticia en sí no es que sea la bomba, pero me ha espoleado a lanzar mis pensamientos al aire. Yo suelo defender a la iglesia católica, primero porque formo parte de ella y mi voluntariado como el de tantos como yo, quiero creer que ayuda de una forma u otra.

Lo que no me parece bien es que esto de la fe y la salvación sea tan explicitamente un negocio. Porque lo es y siempre lo ha sido, pero de puertas para adentro.

El propio cristianismo en sus inicios, allá por mediados del siglo I, triunfó y cimentó lo que hoy día es en su condición de negocio rentable. ¿Qué vendía? La salvación de las almas, ¿te parece poco?

La competencia en lo que algunos autores han definido (muy acertadamente a mi entender) el “mercado de las religiones”, la verdad, es que no era demasiado difícil de vencer. Pocas religiones te ofrecían la posibilidad de volver a vivir, y encima eternamente, junto a las divinidades. Si éstas eran las helénicas, el precio por tener acceso a un más allá privilegiado era una barbaridad, el acceso estaba totalmente restringido, y además no era fácil, sino muy sacrificado, con iniciaciones de varios años.

El cristianismo se consiguió vender muy bien gracias a un rito iniciático muy asequible: sumergirse en el río, “bautizarse”. El precio: cero. Inmejorable. ¿La circuncisión? ¿para qué, si ahora tenemos otra alianza, en la que Otro ha pagado por los pecados de todos? Nada de cercenar el miembro, la circuncisión es espiritual.

Si no tienes dinero, eres huérfano, viuda, anciano, enfermo, o simplemente estás repudiado por tus iguales, tu carnet de cristiano te salvará el pellejo, pues la comunidad pone el dinero, con el que vivirán todos. La idea es buena… Mira que si Marx (no Groucho, el otro de las barbas que tanto gusta a los perroflautas que no saben reconocerlo en una foto) supiera que el cristianismo ya ponía en práctica sus teorías…

El negocio crece, ahora hay que ganar más y más adeptos; primero para que la salvación y el fin del mundo llegue cuanto antes… Y mientras llega y no llega, para que haya más dinero, a repartir entre todos, y un poquito más para los que manejen el cotarro, que se lo merecen.

Y siglos y siglos después nos encontramos a Enrique VIII, que quiere a la niña Bolena no sólo en su lecho, sino en su trono también, y la iglesia (siempre una parte, sólo una parte) que por dinero hace lo que sea: por un lado se deja comprar por su rey, pues hay que mantener los privilegios, las joyas y los palacios en los shires; y por el otro lado, los mandamases de verdad que dicen que aquí no se revela ni san Pedro, y como osen liársela un poquillo se lía gorda.

Y un poquillo antes, mientras la gente de a pie moría de peste, las iglesias vendían billetitos al paraíso recién salidos del horno por un módico precio. Lo que antes estaba regalado, por sentado, por la Gracia de Dios, ahora costaba un dinero, que el Vaticano no va a construirse solo… Y Lutero se levanta creyendo que volvía a la verdadera fe, siendo ciertamente esa fe un poquitín más cercana a la de entonces (que no tanto, y ya no ahora, para nada), pero para nada tiene algo que ver con lo que creyeron y predicaban por un lado en Jerusalén en el ámbito judío, Santiago, uno de los hermanos (carnales, nada de milongas de que en verdad eran primos) de Jesús; y por el otro en el mundo greco-romano, Pablo de Tarso, el que predicaba a los paganos que no se preocuparan que si se convertían les dejarían intacto el capuchón (lo cual cabreó en cierto grado a Santiago y a los primeros judeocristianos de Jerusalén… Porque ni entonces dejaba esto de ser un negocio.

Y así, unas veces más descaradamente, otras más a lo encubierto, nos ha ido. Y yo sigo diciendo que por suerte, no toda la iglesia es la iglesia que todos conocéis.

Anuncios
  1. #1 por Naonat el 9 febrero, 2011 - 09:23

    Leyendo tu post me he acordado de cuando el papa me excomulgó en el Medieval Total War 2 y tuve que irme de cruzadas y pagar 10000 florines a Roma para que me volvieran a admitir en la fe cristiana. “Poderoso caballero es Don Dinero” que decía Quevedo, porque la pela es la pela tanto para Dios como para el Demonio.

    Un saludo tio!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: