Galletas a tutiplen

Como comenté, mi primo, gran aficionado a las artes marciales en general y al Muay Thai en particular, me está metiendo poco a poco en el circuito de los mamporros a mansalva. De momento no me atrae más que como pasatiempo veraniego, pero sí es cierto que me resulta bastante curioso el mundillo que lo rodea. Hay infinidad de modalidades de lucha, muchas muy parecidas (o idénticas…) y me he estado enterando de cómo va la cosa, porque me parecía muy raro que de pegarse guantazos se puedan sacar más de 6 o 7 estilos distintos. Y parece ser que, como en todos lados, aquí hay mucho caradura.

Ves a gente que dice ser cinturón negro en judo, y en karate, y taekwondo, y ju jutsu, y en thai boxingjitsu y en otros 8 tipos de lucha con nombres raros… Y piensas: “aquí hay tongo fijo”. ¿Te ha dado tiempo con 25 años que tienes a especializarte y dominar todo eso? Es raro, la verdad. Lo normal es que tras muchos años de dedicación, consigas dominar un arte, y como mucho tener cierta idea de uno o dos más que tengan muchos puntos en común con tu arte base. De hecho si sabéis de alguien que tenga más de 3 cinturones negros, es un cantamañanas fijo. Pero parece que algo sí puede ser cierto, que el título lo tengan de verdad. Pero si lo tienen es que el tongo es más grande aún… Y se va descubriendo el pastel…

Las reglas básicas para hacerte maestro de lo que quieras son las siguientes:

1. Lo primero que hace falta es estar convencido de que no hace falta saber nada de artes marciales.

2. Una vez autoconvencido, el siguiente paso es inventarte un nombre para tu arte. Puedes coger nombres que ya existan y mezclarlos, añadir terminaciones molonas (si tu nombre acaba en –jitsu, mejor), añadirle palabras con gancho como “mortal” o “extreme”, o incluso inventarte palabras tú mismo: Ryushudu Mortal Swanjitsu. Cuanto más casposo mejor, y no escatimes en letras s.

3. Crea un logo guapo, si puede ser con muchos colores, fuego, tigres y dragones peleándose, y letras chinas alrededor.

4. Tienes que hacerte una web en la que cuelgues tus fotos retocadas con photoshop (o paint, no importa), y la historia de otro arte reconocido cambiando su nombre por el tuyo (nadie notará la diferencia).

5. Pega palizas a tus alumnos de vez en cuando. Así sabrán que de verdad tú eres el que parte la pana, hablarán maravillas de ti y de tu fuerza, y les tendrás captados de por vida. Si te inventas alguna leyenda glorificando tu persona, mejor. Y si no se te da bien eso de pegar, siempre puedes hacer sólo posturitas y decir que estás a favor de no golpearse, que el cuerpo no se entrena con palos sino con la técnica.

6. Es bueno que tengas cuantos más danes (grados) mejor. Si no tienes, puedes crear tu propia asociación nacional o universal si quiieres, que avale tu propio arte marcial y crear tus propios títulos. Así te otorgas todos los grados que quieras. Si te parece demasiado lío tanta inventiva, puedes pasar al siguiente paso.

7. Asóciate con otros “maestros”. Crees que no, pero hay cientos de asociaciones de cantamañanas con las que podrás intercambiar (convalidar suena mejor) certificados, títulos, danes y cinturones por un módico precio. Puedes hacer algún cursillo de fin de semana (presencial, o no) de algún arte que no tengas, y por unos eurillos te ganas un par de danes. Ahorra mucho tiempo.

8. Organiza un campeonato mundial con los cantamañanas que queráis echar una mañana en el polideportivo de tu barrio (tranquilo que el ayuntamiento te lo cede). A las 10 suenan los himnos y un par de temitas de Metallica para entrar en materia, y antes del medio día eres campeón mundial de fujitsu extreme shedy combat.

9. Puedes dar seminarios por email y por el módico precio que quieras poner, repartes danes, diplomas, y si quieres hasta títulos de instructor de tu arte.

10. Si algún hijoputa te dice que eres un farsante, sigue caneando a tus alumnos y diles que te tienen envidia porque tú eres campeón del mundo.

Lo dicho, que esto es el corral de la Pacheca…

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  1. #1 por xemirra el 29 agosto, 2009 - 00:30

    Llevo ya varios lustros a mis espaldas practicando kárate, y es cierto que no hace falta ser muy listo para darse cuenta de la cantidad de farsantes, crecidos y aprovechados que hay en este mundo, que abren gimnasios como panaderías.

    Por suerte, he podido comprobar que en las grandes disciplinas orientales (karate, judo taekwondo y aikido) no hay trampa ni cartón, y que su técnica es tan dificil de dominar como extensa y elaborada, mientras que el thaiboxing, kickboxing, cardiopoyas y demás parafernalia son solo inventos de patrocinadores americanos del AB Shaper y mazaos musculitos que quieren pegar mucho y entrenar poco, y que entienden de técnica lo mismo que yo de ópera.

    No obstante, te animo a que dejes tu desilusión a un lado, y que comiences a practicar y tomándote en serio una de las disciplinas que acabo de citar, y que con paciencia, esfuerzo y un buen maestro, pronto comenzarás a querer y respetar, hasta el punto (como es mi caso) considerarla imprescindible en tu vida.

    Sólo te digo que respeto a mi maestro tanto como a mi padre…

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