Dedicado a las cabinas telefónicas

Qué grandes Mamá Ladilla.

Y qué grande el otro día, cuando pasando junto a la cabina de teléfono de la esquina eduardo dato con virgen de valvanera, veo a un tio echando un buen saco de monedas (o la misma moneda una y otra vez, sería más lógico, aunque mi miopía no lo puede asegurar) intentando y esperando pacientemente, sin respuesta satisfactoria por parte de la cabina. Al final se harta y se va pegando un colgazo. El auricular, con la fuerza del colgazo, cae al suelo. Qué cable tan largo… Pero no, es que el cable estaba cortado. El hombre no se había percatado del pequeño detalle hasta que le sobresaltó el crujido que pegó el teléfono en el suelo. Con un gran sentimiento de culpa imagino, el tío miró de un lado a otro, me vio, recogió el teléfono, lo dejó con cuidado, y después de echarme otra miradita con cara de “no digas nada porfa”, se fue cabizbajo.

Por cierto, ya que lo menciona la canción… Pobre López Vázquez, el mal rato que pasó en la famosa Cabina

  1. #1 por hdimassimo el 26 agosto, 2009 - 09:06

    Jajajaja, que weno. Muy bien argumentada la temática con la angustia de “La Cabina” de Mercero y los Mamá Ladilla, siempre enromes.

    Saludos.

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