Archivos para 24 noviembre 2008

Virtudes y defectos

Qué gran virtud es el saber esperar. Dicen que nunca es tarde para el que sabe esperar, y este chico, desde luego, no sabe. Para él parece que siempre es tarde. Yo creo que no lo hace a posta, aunque es verdad que a veces le va bien si consigue adelantarse a las jugadas. Pero no nos engañemos, lo que suele pasar es que se las carga. O peor aún, que resulta que no había tal jugada y su sacrificio (porque adelantarse a las jugadas nunca es gratis, el karma te pide su parte de las ganancias por permitirte desordenar el equilibrio) resulta que no vale.

A este chico le dijeron una frase que a todos nos han dicho alguna vez

“Los trenes sólo pasa una vez en la vida”.

Mentira. O mejor, matizo: el tren que te conviene puede que sólo pase una vez, pero como te intentes subir antes de tiempo te pasa por encima.

Y al chico le pasó por encima. Y no quedó ahí la cosa. Después de adelantarse (porque como siempre, iba tarde), el tren le arrastró consigo en un escalofriante camino hasta la próxima parada, que no hace falta decir que no sabemos dónde está ni cuánto falta para llegar. Y hasta que llegue, ahí va el chico, preso en una cárcel en la que casi se podría decir que él mismo se ha encerrado.

No obstante, todo esto es una gran metáfora. El problema del chico no es tan grande, es una soberana tontería… Es, parafraseando a cierto miembro de cierto club: “aquella heridita en el cielo de la boca, que cicatrizaría si pudiera dejar de tocarla con la lengua”. Pero el chico no puede.

Algo dentro de su ser, algo más fuerte que él, le impide dejar que cicatrice. Le duele pero no quita la mano del fuego.

Pobre chico.

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The Big Bang Theory

Se supone que yo no soy mucho de ver series pero… Me dijo Clara que le habían hablado de una, que iba de dos físicos frikis y que por lo visto te hartabas de reír.

Hombre, yo suelo ser reacio a ver series por internet… Y más si están en inglés… Pero con ésta, después de ver el episodio piloto, he hecho una excepción. ¡Vaya cacho de serie!

Como os he dicho, la serie va principalmente de dos físicos que comparten piso, y se les muda una chavala a la puerta de enfrente. Los dos físicos son unos frikazos, y tienen otros 2 amigos también un taco de frikis… Y bueno, no sé qué más deciros salvo que Sheldom (el de la izquierda) es mi nuevo dios televisivo.

El problema era que estaba en inglés, y yo no sé demasiado… Y si encima me van a contar fricadas físicas no me voy a enterar… Pero qué va, te enteras perfectamente leyendo los subtítulos. Cómo será la cosa que después de ver el episodio piloto en inglés, descubrí que en otra página lo tenían doblado al español ytras ver 20 segundos en español, preferí sin ninguna duda seguir viéndolo en inglés… Si esque uno de los grandes puntos son las voces… Sheldon ganaría el oscar a la mejor interpretación sin duda alguna.

Podéis ver la serie aquí

Creo que en esa página el piloto está en español, y lo he visto y es una mierda en español… para verlo en inglés subtitulado aquí.

Son sólo 2 temporadas. Yo acabo de terminar la primera y estoy deseando ponerme con la segunda. Sólo tenéis que pinchar en el capítulo, se os abre una ventana para seleccionar si lo queréis en inglés subtitulado o en español (doblado hasta el español sólo hay hasta el 9… no os lo recomiendo también por éso), luego otra ventana, y la siguiente es la del vídeo.

Porcierto, para los que sólo ven series si la tía está buena… Ésta está muy buena.

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Y qué bien sienta tocar

Pasará un tiempo hasta que vuelva a anunciaros algún conciertillo, pero no por éso dejo de tocar… Es más, me he hecho un myspace para que quien quiera pueda escuchar lo que hago.

ANGELMARCOX

Porcierto, si en la blogsfera soy Ktulu, en la musicsfera soy Ox. ¿Por qué? Porque como Xemirra sabe, Ktulu ya existe como formación musical. ¿Y por qué Ox? No sé… Se me ocurrió el nombre y me pareció chulo.

En estos momentos podéis escuchar:

Inszrumental. Es una canción que compuse hace unos días. Instrumental, claro. Los instrumentos base son midi, pero aún así no suena mal

El lamento de Banshee. Canción que compuse para mi grupo Qüills. A esta canción le tengo un cariño especial, porque en nuestro último concierto la gente se la sabía y que haya gente que cante una canción mía, para mí fue lo más grande que me ha pasado.

Dead or Alive. He escogido una parte instrumental de esta canción, que compuse originalmente para Qüills, pero el grupo se disolvió antes de que pudiera siquiera enseñársela. La grabé con mi siguiente grupo, Ars Nova. La ejecución de esta canción me gusta más bien poco (tal vez también por el hecho de que una canción tuya interpretada por más gente nunca suena como te gustaría), pero la parte que he escogido suena bastante decente, o al menos a mí me gusta. Sí, esta es la canción que tiene ese pequeño guiño a  Star Wars…

The curse of Monkey Oxland. Monkey Island es uno de mis videojuegos favoritos, y su música me resulta especialmente emotiva. Aquí tenéis una versión que he terminado esta misma mañana. Al igual que con la Inszrumental, soy un manazas para la informática y demás, el sonido no es bueno, pero no puedo hacer más con mis medios (guitar pro y sonar)

rosa-chula-ox

Espero que Ox guste

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Qué bien sienta escribir

Cuando tengas un mal día. Cuando no sepas a quién contarle. Cuando no sepas siquiera qué contar… Escribe. Para mí ha sido un gran descubrimiento.

No me subvenciona la concejalía de cultura, pero escucho ofertas.

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El Necronomicon

«Que no está muerto lo que yace eternamente / y con el paso de los eones, aun la muerte puede morir».

…Inserte emoticono de pánico…


Lanzo preguntas al aire:

¿Qué es el Necronomicón?

¿De dónde procede?

¿Dónde está?

¿Hay más de uno?

¿Cuál es su poder?

Como la mayoría de las cosas tan fascinantes que hay en la vida, como los fresisuis con un 100% de sirope, o Bin Laden (niños, Bin Laden son los padres), el necronomicón no existe.

No tengo más remedio que volver a hablar de mi amigo Lovercraft, su inventor (porque que no exista no quiere decir que no se lo inventara nadie).

Ya comenté a Howard Philiphs Lovercraft en la anterior entrada sobre los Mitos de Cthulhu, y aunque el necronomicón forma parte de ellos, preferí dedicarle un post a él sólo, porque sin duda es lo más famoso/popular de la obra de Lovercraft. En los Mitos se mencionan varios libros que contienen saberes oscuros, con rituales para despertar a los que duermen y abrir agujeros a universos paralelos donde habitan muchos de esos seres.

Uno de esos grimorios que tanto se menciona, como “Le culte des goules” (el culto de los gules) o “De vermis mysteriis” (sobre los misterios del gusano), es el Necronomicón. Lovercraft llegó a escribir una historia del necronomicón, contando sus orígenes y describiéndolo en general.

El autor del necronomicón (siempre según la imaginación de Lovercraft) es Adbul Alhazred, un poeta del Yemen omeya del siglo VIII, que escribió un libro al que puso el título de Al Azif. Azif es la palabra con la que se describe el ruido que hacen los demonios por la noche. Abdul pasó varios años solo en el desierto, y a su vuelta a la civilización, a Damasco, afirmaba haber visitado las ruinas subterráneas de una civilización anterior a la humana. Adoraba a algo a lo que llamaba Cthulhu, y murió devorado a plena luz del día por una bestia invisible, delante de multitud de testigos.

Ya comenté que uno de los detalles que me llamaron la atención de las lecturas de los Mitos, es que se dan muchos datos (demasiados, en mi opinión) para dar credibilidad al asunto. Lovercraft, dio muchos detalles también al respecto del libro, y cita como biógrafo de Abdul al jurista árabe Ibn Khallikan (famoso calí de El Cairo, que existió realmente), quien relata la espantosa muerte de Abdul.

El libro pasó por filósofos y teólogos de la época hasta llegar a Bizancio, donde en el sigo X fue traducido al griego bajo el nombre de necronomicón (que vendría a significar algo así como “Sobre la ley de los muertos”). Durante unos años, algunas personas experimentaron con él, hasta que en el siglo XI, la Iglesia lo prohibió y quemó por los sucesos horribles ocurridos en torno al libro. En el siglo XIII fue traducido al latín por el médico danés Olaus Worm (que aunque en el siglo XVII y no en el XIII, también existió realmente; los huesos de Worm, en el cráneo, llevan su nombre). De la versión de Worm quedan aún algunos ejemplares, como en el Museo Británico, en la Universidad de Buenos Aires, en Hardvard, en la Biblioteca Nacional de Paris, o en la Universidad de Miskatonic, en Arkham (recordemos que esa ciudad no existe, y la Universidad por tanto menos aún). No obstante, tanto el manuscrito original como las traducciones árabes y griega se han perdido.

Bueno, perdido…

Ahora sobre “los libros terribles y prohibidos”, me fuerzan decir que la mayoría de ellos son puramente imaginarios. Nunca existió ningún Abdul Alhazred o el “Necronomicon”, porque inventé estos nombres yo mismo. Roberto Bloch fue ideado por Ludvig Prinn y su De Vermis Mysteriis, mientras que el Libro de Eibon es una invención de Clark Ashton Smith. Roberto E. Howard es una respuesta a Friedrich von Junzt y su Unaussprechlichen Kulten…. en cuanto a libros escritos en serio sobre temas oscuros, ocultos, y supernaturales – en realidad no son muchos. Esto se debe a que es más divertido inventar trabajos míticos como el Necronomicon y el Libro de Eibon.

De hecho, Abdul Alhazred es un mote que se puso a sí mismo. Lovercraft se crió con su abuelo, el cual poseía una biblioteca enorme, y animaba al pequeño Howard a que leyera. Y prácticamente era todo lo que hizo en su infancia, leer y leer. Al poco de leer Las Mil y una Noches se autodenominó con un juego de palabras Abdul “Alhazred”, el que lo ha leído todo.

Pese a que el libro no existe, ni siquiera Lovercraft lo escribió… Aún así hay gente que compra supuestos “originales” del libro, creyéndolo como una oscura verdad prohibida. Y bueno, es cierto que hay libros con ese título, pero son “imitaciones modernas del original”. Con ésto quiero decir que un tío cualquiera se ha querido sacar unos duros escribiendo tonterías en un libro al que ha puesto por nombre Necronomicón, a ver si cuela. Y no un tío, sino varios, que hay muchos distintos por ahí. pero para nada son el original, de hecho no os vais a encontrar nada anterior a 1927, que fue cuando lo inventó el genio, Lovercraft.

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Los mitos de Cthulhu

Como muchos sabéis, mi nick va en homenaje a cierta canción de Metallica. La canción es “la llamada de Ktulu”, y su nombre a su vez homenajea a Cthulhu, el gran dios primigenio sepultado bajo las aguas.

Amenicemos ésto con una buena canción:

El escritor Howard Philiphs Lovercraft y varios autores coleguitas suyos, escribieron una serie de obras literarias de terror (ficticias todas, evidentemente) que con el tiempo dieron forma a lo que hoy conocemos como Mitos de Cthulhu.

Básicamente, lo que hizo Lovercraft (1890-1937), fue darle la vuelta a la literatura de terror de entonces, en la que reinaban los fantasmas y demás seres inmateriales, así que la vuelta de tuerca consistió en materializar las fuentes de terror, cambiando los espíritus y los fantasmas por seres alienígenas que habitan la tierra desde tiempo inmemorial.

Lovercraft creó “personajes”, y unas historias en torno a ellos, que junto con sus corresponsales fue enlazándose y estructurándose. Y es que Lovercraft se carteaba con varios amigos, colegas autores, etc., que fueron influyendo en los mitos y dándoles forma.

Se puede decir que los seres de los mitos están divididos en 3 grupos, los primigenios, los dioses arquetípicos y las razas menores.

·Las razas menores son seres, entes o no sé cómo llamarlos… Que no llegan al rango de deidades. Hay infinidad de razas tanto dentro como fuera de la Tierra. Digamos que forman clanes, a veces parecidos en mayor o menor medida al ser humano, pero distintos en alguno o varios aspectos. A veces resultan mutaciones, de cruces entre una raza extraterrestre y la humana, que a veces van por libre pero que suelen ser adoradores de los Primigenios.

·De los dioses arquetípicos se habla menos. Son los opuestos a los primigenios. En un principio los primigenios formaban parte de los arquetípicos, pero por lo visto cometieron algún tipo de blasfemia y hubo bronca. Los que se revelaron en adelante serán llamados primigenios.

·Los primigenios son los que se revelaron. Los arquetípicos les zurraron la badana, desterrándolos y encarcelándolos en distintos puntos del Universo. Entre ellos, los más poderosos son llamados Exteriores. Su líder, Azathoth, es un dios ciego y lobotomizado que carece de inteligencia y lo único que hace es bailar en su celda al ritmo de una flautilla. Muchos primigenios están encerrados en la tierra, como es el caso de nuestro amigo Cthulhu, el cual después de mucho viajar, se asentó en la ciudad de R’lyhe, y un cataclismo hundió la ciudad, sepultándolo en algún punto del océano Pacífico. Los primigenios comen el coco por medio de los sueños a los humanos (bueno, y otras razas menores) y de ahí se sacan a los adoradores.

El ciclo de Cthulhu son relatos que se engloban en el subgénero de “horror cósmico”. No se puede decir que sean cuentos de miedo, pero sí es verdad que transmiten muchas veces sensación de angustia. Son historias la mayoría de las veces independientes unas de otras, pero con muchos puntos comunes. Se centran principalmente en la idea del conocimiento prohibido y la influencia extraterrestre en la Tierra. El personaje protagonista suele ser solitario y extrañamente aventurero, con inquietudes intelectuales y un afán por conocer aquel saber que está oculto a la humanidad.

Le gusta describirlo todo con exactitud, dando muchos datos para dar credibilidad al relato (lo que a mi juicio, suele conseguir el efecto contrario y además en ocasiones lo hace pesado). La palabra “horror” se repite una y otra vez a lo largo de todos los relatos, en los cuales se mencionan a las deidades de las que antes escribí. Las mismas ciudades, como Innsmouth, Arkham o Dunwich, que se mencionan en numerosos relatos, o directamente la acción se desarrolla sobre ellos… Pero son inventados ¿eh?

Por lo general son relatos bastante interesantes y entretenidos. Recomiendo personalmente los siguientes, que son los que más me han gustado:

El horror de Dunwich

El signo amarillo

La maldición que cayó sobre Sarnath

El ceremonial

La sombra sobre Innsmouth

Las ratas del cementerio

La estirpe de la cripta

El sello de R’lyeh

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Os actualizo mi vida

Bueno, mi vida vuelve a ser más o menos como era hace unos meses. He vuelto al maravilloso mundo de las clases particulares a la espera de un futuro mejor. No es que me ocurran muchas cosas, porque mi apasionante vida no da para mucho, pero bueno, siempre hay pequeñas anécdotas, como las que tanto me gustaban del blog de Mer (que imagino que seguirá teniendo, ahora en otro país y todo!! debo retomar el turismo bloguil), pero a pequeña escala.

Por ejemplo, qué divertido fue cuando, volviendo a mi casa de hacer la compra, mientras abro el portal cargado de bolsas, veo acercarse a una vecina de estas mayores que todos tenemos (yo tengo lo menos 7 u 8), que caminan despacito despacito… Como soy un chico educado, me quedé (y no exagero, porque lo conté) 50 segundos esperando, sujetando como podía la puerta. Fueron unos segundos muy especiales, con un frío pa mear y no echar gota, y que por cierto, yo me estaba meando, así que sí, fueron muy especiales, que cada pasito que daba la mujer parecía más corto que el anterior… Pero llegó, después de 50 largos segundos, gracias al cielo llegó a mi altura, ya estaba a punto de caramelo para entrar al portal, cuando la mujer me sonríe y pasa de largo… No entra!!! ¡¡¡¡Pero señoraaaa!!!!!! ¿¿¡¡¡Por qué no entra!!!???

Doy gracias que no hubiera gente mirando, porque se me tuvo que quedar una cara de tonto… La que tengo, vaya.

Luego tuve que volver a salir para darle clase a una de mis alumnas, y vi una escena tan llena de pureza… Os sitúo: un barrio residencial antiguo, de casas unifamiliares de una o dos plantas… Y hay una peluquería. La peluquería está montada en la entrada de una casa (el hombre en lugar de tener unas macetitas y un paragüero, tenía una silla, unas tijeras y algo más…). El peluquero es el típico señor mayor que cuando no está cortando el pelo está sentado en una silla viendo pasar la gente de la calle, y que probablemente el corte más moderno que te haga sea a lo Frank Sinatra. Pues el tío, para mi sorpresa (que paso por delante suya todos los días y siempre le veo sentado en la puerta), tenía un cliente, el cual tenía cara de cierta incertidumbre, y es que una de las cosas que ocupaban la entrada de aquella casa, además de la silla y las tijeras, era una tele chiquitita, que el peluquero veía mientras atendía a sus clientes… No quiero saber el número exacto de trasquilones, pero por la carita del cliente, creo que es un múltiplo de 718.

Al volver a casa, ya llegando, tengo que pasar por un parquecito que de noche está tan bien iluminado que es el picadero de las famosas pilinguis de nervión. Pues ya era de noche, me acerco a la entrada del parque, y delante mía va una señora de mediana edad… Y yo detrás… Y el parque solo, vacío, ni un alma, ni siquiera una pilingui… Y claro, la señora iba un poco cagailla. La vi mirar de refilón para atrás una vez… Y yo me sentí un poco sin saber qué hacer, porque puedes hacer varias cosas…

1. Te paras como quien se pone a atarse los cordones y dejas que la señora corra como alma que lleva el diablo…

2. Puedes decirle alguna frase tranquilizadora: “no se preocupe, no soy ningún pervertido… aunque ahora que lo pienso me va el sexo duro…”… o tal vez otra más del tipo “señora, no tema, traigo amor y paz a este mundo, se lo juro, pero no grite por favor, usted no tiene que hacer nada, deje que lo haga todo yo…”… lo cual puede desencadenar una reacción bastante curiosa por parte tanto suya como mía…

3. lo que hice, aceleré el paso y la adelanté cual Damon Hill en Interlagos, y aunque fueron segundos muy intensos desde que la chavala sintió que aceleraba el paso acercándome a ella hasta que pudo comprobar que no le haría nada, creo que fue la mejor opción.

Y ya para terminar el día, mi madre me dio un par de conversaciones de estas suyas…

“Ponme la tele de mi cuarto”
“ya está encendida mamá”

“bueno pero tienes que ponerla que yo no sé”

“bueno, pero esque te digo que ya está encendida”

“sí, pero tienes que ponérmela”

“¿que la tele esté encendida y que la tele esté puesta no son sinónimos?”

“claro que son sinónimos”

“ea, pues que ya la tienes puesta”

“ah, pues dilo”

… No sé de qué se pensaba mi madre que estaba hablando, pero luego me dio otra:

“¿qué te vas a hacer de cena?”

“me voy a poner unos cereales”

“no, que hay pizzas congeladas”

“bueno mamá, pero yo prefiero cereales”

“pues las pizzas se van a caducar… además, cereales no comes nunca”

“bueno, como las pizzas están congeladas tardarán más en caducarse, y como los cereales están abiertos, pues me los como antes de que se caduquen”

“pues yo creo que deberías cenar pizza, que es más alimento y estás comiendo poco”

“siempre dices que ceno poco, aunque me coma una ballena”

“pues a ver si es verdad y te comes la pizza, que lleva ahí mucho tiempo y no os la coméis”

“pues nada, cenaré pizza…” (voy al congelador a buscarla, y mientras la busco…)

“ah no, que se la comió ayer tu hermano. ponte mejor los cereales”

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