Archivos para 16 octubre 2008

Golazo

Se está hablando mucho del gol de Iniesta, anoche contra Bélgica. Y con razón, porque es un golazo, pero…

Pero yo prefiero el de Butragueño.

2 comentarios

Sevici… pinchá en un palo

Hoy he probado por primera vez el sistema este de bicis públicas de Sevilla. Y aunque no me esperaba gran cosa, me ha dejao una sensación más mala… (y un dolor de culo…).

Para empezar, el nombre… Tú te crees que puedes poner a un servicio de bicicletas el nombre de “seVici”??? y luego pretendes que los niños escriban bicicleta con B. Que sí, que sevici viene de SEVilla y de bICI. Pero vaya, que se han lucido con el nombre.

Pero bueno, empiezo ya de verdad: En la ida de mi viaje, de las 4 bicis que había aparcadas, una de ellas (la que estaba en mejor estado) no la reconocía la máquina. Como si no estuviera, y mira que la he movido, la he intentado sacar… Nada. De las otras 3, sólo 1 estaba en condiciones (a simple vista), ya que de las otras dos, una tenía la cámara fuera, y la otra ni me he molestado en mirar, ya que llegó una señora, me ve sacando la que estaba “bien”, mira las demás y se ha ido a otro aparcabicis a probar suerte.

Digo que a simple vista estaba bien, no tenía las ruedas deshinchadas, porque con la bici ahí agarrada, poco más puedes ver. Me subo y parecía todo normal. Bueno, a los 10 segundos mi culo pedía aunque fuera un bloque de cemento para hacer de almohada contra ese sillín más duro que una noche en las 3000. Que por cierto, se bajaba… En fin. Y de los frenos mejor ni hablamos. Aquello no frenaba ni a la de tres. Y mira que con la bici parada, y apretando mucho, parecía que las ruedas se quedaban quietas, pero con la bici en movimiento imposible frenar en menos de 5 metros.

Ruiditos de la cadena y demás cosas que tenga eso por dentro (que ya tiene que tener, porque pesa como si lo hubieran querido estabilizar rellenándolo con plomillos). Y olvídate de subir o bajar escalones sin temer por tu seguridad y la de los tuyos.

A la vuelta he cogido otra bici distinta, por supuesto, a la que no se le bajaba el sillín, pero que por lo demás era igual de deficiente que la anterior, solo que más coñazo aún, pues tenía una rueda coja. Y habrá quien piense que cómo se puede ser cojo teniendo sólo 2 ruedas… Pues vale, coja no, pero la bici era al menos tullida. Por favor, no me puede ir una bici botando tooodo el trayecto hasta mi casa, como si hubiera un bache cada 80cm, como si la rueda en vez de seguir las leyes de la naturaleza y ser un círculo, fuera una elipse. Eso me ha matado, y unido a la amortiguación nula que tienen, veía mi reloj que en cualquier momento se le ibán a salir las manecillas. Imagina que te llevas 20 minutos moviendo el brazo como si bajases un termómetro de mercurio…

En fin, que les doy un 10 en comodidad post-viaje, porque eso es cierto, está muy bien llegar a donde quieras, dejar la bici y olvidarte de quitarle la lucecita, el sillín, amarrarla a un sitio no-prohibido… Pero en cuanto a lo demás… Un cero patatero, como la rueda de la bici, que acabo de encontrar la mejor comparación.

4 comentarios