Graham Chapman, el Monty Phyton

Hace nada estaba escribiendo la anterior entrada, y al terminar de escribir recordé una de las preguntas, la del actor favorito. A los 5 minutos recordé otra, la de las lágrimas. Y es que cuando pensé en Graham Chapman, me di cuenta de que nunca le había dedicado una mísera entrada en mi blog, y pocos hay que se la merezcan más. Al buscar fotos y vídeos fue cuando recordé la pregunta de las lágrimas, porque no he llorado, pero muy poco me ha faltado (y me está faltando) para hacerlo. Esta entrada será larga, pero lo vale.

Para los que no asociéis una cara al nombre de Graham Chapman, os diré que era el cabeza de la compañía Monty Phyton. Encarnó entre otros a “Brian” en La vida de Brian, o a “Arturo” en Los caballeros de la mesa cuadrada.

Graham nació en Leicester, el 8 de enero de 1941. Su padre era policía, pero él decidió seguir los pasos de su abuelo y estudiar medicina. Durante su etapa de estdiante, participó en muchas actuaciones, representaciones y otras obras, lo que le retrasó bastante en sus estudios, aunque finalmente Graham se graduó, pero no llegó a ejercer, ya que su pasión por actuar fue mayor. De hecho fue con un grupo de estudiantes de Cambridge (el Cambridge circus) con el que comenzó en el mundo del espectáculo fuera de Inglaterra, viajando por América o Nueva Zelanda, y con el que pronto consiguió un reconocimiento internacional. Y es que ya despuntaba, tanto como actor como guionista. Su estilo irreverente y desenfrenado causó verdadero furor entre el público de los 60.

En el 69, la BBC logra reunir a los mejores cómicos del momento, para crear lo que sería la Monty Phyton’s flying circus, junto con John Cleese, Eric Idle, Michael Palin, Terry Gilliam y Terry Jones.

Chapman fue de los primeros gays famosos en salir del armario. Su estilo le prohibía oultarlo, y de hecho era por todos conocido que vivía con su pareja David Sherlock, con el que llegó a “adoptar” a un chico de la calle, John Tomiczek, a cambio de que terminase los estudios. Ninguno de los dos se apartó de su lado desde entonces.

Como suele ocurrirle a todo artista de fama, Graham tuvo problemas con el alcohol, y que parece que fue durante el rodaje de “los monty phyton y el santo grial (los caballeros de la mesa cuadrada en España) cuando tuvo su mayor auge. No obstante, al cabo de unos años Graham se rehabilitó, volviendo con más energías que nunca para rodar La vida de Brian. Ironías del destino, tras recuperarse de sus problemas con el alcohol, su afición a la pipa le costó mucho más cara, y es que en 1988 le detectaron un cáncer terminal en la laringe y la médula. Tras las sesiones de radioterapia, Graham acabó en una silla de ruedas luchando por controlar su irreconocible cuerpo. Finalmente rechazó la hospitalización, renunciando al tratamiento, sabiendo que no serviría de nada. Así finalmente murió con 48 años, el 4 de octubre del 89, el día antes de que se cumpliera el 20 aniversario de la creación de los Monty Phyton.

Su funeral fue algo tan brillante como su carrera. De hecho, me encantaría que mi funeral fuera así. Podéis ver aquí un extracto del mismo, en el que Cleese le dedica unas palabras, y seguidamente Idle (el músico del grupo) entona su más famosa composición, el always look on the bright side of life. Aquí podéis verlo, además os lo pongo traducido, y no sólo el cachito del vídeo, sino el discurso entero de John Cleese (sacado de islaplanesia.com ).

“Graham Chapman, coautor del Sketch de “El Loro Muerto”, ya no existe.
Ha dejado de ser, a pasado a mejor vida, descansa en paz, la ha palmado, se ha ido al más allá, mordido el polvo, la ha diñado, ha exhalado su último aliento, y ha ido a encontrarse con el Gran Jefe del Entretenimiento Ligero en los cielos.

Y supongo que todos pensamos lo triste que es que un hombre de tal talento, tal capacidad y amabilidad, de tal inteligencia, se haya desvanecido tan de repente a la edad de tan sólo cuarenta y ocho años, antes de que pudiese alcanzar muchas de las cosas de las que era capaz, y antes de que se hubiese divertido lo suficiente.

Bueno, creo que debería decir: “Chorradas. Que tenga buen viaje, el cabrón aprovechado este. Espero que se fría”.

Y la razón por la que pienso que debería decir esto es que el núnca me perdonaría si no lo hiciese, si dejase pasar esta maravillosa oportunidad de tomaros el pelo en su honor. Lo tenía todo salvo el buen gusto constante. Pude oirle ayer por la noche, mientras escribía estas palabras, susurrándome al oido:

“Vale, Cleese, estás muy orgulloso de ser la primera persona que dijo “mierda” en la televisión británica. Si este acto es para mí, para empezar, quiero que seas la primera persona que diga “Joder!” en un funeral británico.

El problema es que no puedo hacerlo. Si él estuviera conmigo ahora probablemente tendría el coraje para hacerlo, porque siempre me transmitía su audacia. Pero lo cierto es que me faltan sus huevos, su maravillosa capacidad de desafío. Así que me tendré que contentar con decir “Betty Mardsen…”

Pero hoy habrá espíritus mucho más audaces y desinhibidos que yo. Jones e Idle, Gilliam y Palin. Sólo Dios sabe lo que nos depara la hora siguiente en el nombre de Graham. Pantalones caídos, blasfemos sobre pogos, increíbles demostraciones de pedorretas a alta velocidad, incesto sincronizado. Uno de los cuatro planea meterse por el culo un ocelote muerto y una máquina de escribir Remington de 1922 con el acompañamiento de el segundo movimiento del concierto para chelo de Elgar. Y eso sólo en la primera parte.

Porque, veréis, Gray lo hubiera querido así. De verdad. Cualquier cosa por él, salvo buen gusto descerebrado. Y eso es lo que simpre recordaré de él, además naturalmente de su extravagancia olímpica. Era el príncipe del mal gusto. Le encantaba escandalizar. De hecho, Gray, personificaba y simbolizaba más que nadie que haya conocido todo aquello que era más ofensivo y juvenil de los Monty Python. Y su gusto por impactar a la gente le llevo a logros cada vez mejores. Me gusta pensar que fue una luz pionera qe iluminaba el camino que podían continuar espíritus más ténues.

Algunos recuerdos. Recuerdo escribir el discurso del sepulturero con él: “Muy bien, nos la comeremos, pero si luego te sientes mal, cabamos una tumba y vomitas en ella”. Recuerdo descubrir en 1969, cuando escribíamos cada día en el piso que Connie Booth y yo compartíamos, que había descubierto recientemente el juego de escribir palabras de 4 letras en pequeños cuadraditos de papel, y que sigilosamente iba colocando en puntos estratégicos del piso, haciendo que Connie y yo nos viéramos envueltos en frenéticas búsquedas de papelitos en el último minuto cada vez que esperabamos visitas importantes a casa.

Lo recuerdo en las fiestas de la BBC, arrastrándose a 4 patas y restregándose contra las piernas de ejecutivos vestidos en traje gris, para luego mordisquear las más apetecibles pantorrillas femeninas. De eso también se acuerda la sra. de Eric Morecambe.

Recuerdo cuando lo invitaron a hablar en la sindical de Oxford, y como entró en la cámara vestido de zanahoria -un traje naranja que lo cubría por entero terminado en una brillante ramita verde a modo de sombrero-, y a continuación, cuando llegó su turno de hablar, se negó a hacerlo. Se quedó allí, literalmente mudo, durante 20 minutos, soriendo beatificamente. La única ocasión en la historia del mundo en que un hombre completamente mudo ha conseguido iniciar una revuelta.

Recuerdo a Graham recibiendo un premio de TV de la revista Sun de manos de Reggie Maudling. ¡Quién si no! Y tomar el premio y caerse al suelo, y arrastrándose hasta su mesa, gritando lo más alto que podía. Y si recordáis a Gray, ya sabéis que era de verdad alto.

Es magnífico ¿verdad? Lo curioso de escandalizar… no es que moleste a alguna gente; creo que proporciona a otros un momentaneo gozo liberador, pues nos damos cuenta en ese instante de que las normas sociales que constriñen nuestras vidas no son tan importantes en realidad.

Bien, Gray ya no puede hacer eso por nosotros. Se ha ido. Es un ex-Chapman. Todo lo que nos queda de él son nuestros recuerdos. Pero pasará tiempo antes de que se desvanezcan.”

Y para acabar, otro vídeo. Éste es el que me ha emocionado de verdad. Disfrutad de la música, porque es maravillosa (debajo os pongo la letra, por si no me creeis). Va por ti, Chapman

THE FRAY – HOW TO SAVE A LIFE

Step one you say we need to talk
He walks you say sit down it’s just a talk
He smiles politely back at you
You stare politely right on through
Some sort of window to your right
As he goes left and you stay right
Between the lines of fear and blame
And you begin to wonder why you came

Where did I go wrong, I lost a friend
Somewhere along in the bitterness
And I would have stayed up with you all night
Had I known how to save a life

Let him know that you know best
Cause after all you do know best
Try to slip past his defense
Without granting innocence
Lay down a list of what is wrong
The things you’ve told him all along
And pray to God he hears you
And pray to God he hears you

Where did I go wrong, I lost a friend
Somewhere along in the bitterness
And I would have stayed up with you all night
Had I known how to save a life

As he begins to raise his voice
You lower yours and grant him one last choice
Drive until you lose the road
Or break with the ones you’ve followed
He will do one of two things
He will admit to everything
Or he’ll say he’s just not the same
And you’ll begin to wonder why you came

Where did I go wrong, I lost a friend
Somewhere along in the bitterness
And I would have stayed up with you all night
Had I known how to save a life

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  1. #1 por LaPesadaDeSiempre:P el 18 diciembre, 2007 - 02:08

    Que grande. Todavia no hace mucho te sorprendía que tuviese La Vida de Brian en dvd…

  2. #2 por ktulu el 18 diciembre, 2007 - 13:49

    sí, realmente no sé por qué me sorprendía, cuando realmente tendría que sorprenderme que todo el mundo no la tenga en dvd original como tú…

    pero bueno, diremos que somos privilegiados

  3. #3 por Mer el 18 diciembre, 2007 - 18:07

    De los Monty Phyton sólo he visto trozos sueltos de la vida de Brian y quizás de los Caballeros de la mesa cuadrada, pero vaya funeral, ¿de verdad fue así? yo también quiero uno así, qué grandes.
    Estaba sonriendo conforme leía pero la canción de The Fray me hace llorar desde hace un par de semanas (aunque por motivos muy distintos) y creo que hasta me molesta oírla así, “por sorpresa”…
    Pero me quedo con la sonrisa, se ve que era muy bueno.

  4. #4 por Marti el 10 julio, 2008 - 18:17

    Bonita dedicatoria… lo he encontrado de milagro y me encantó.

    Eran excelentes los Monty Python…

    Marti
    http://www.inquietudmusical.blogspot.com

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